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Seguimos con nuestra serie de mini artículos sobre los primeros pasos de Muse en España. Hoy contamos con este texto del amigo Toni Castarnado, periodista musical, autor de varios libros y orgulloso portador de una sudadera de la banda de Matt Bellamy.

“Origin of Muse” a la venta desde el 6 de diciembre. Mira otro de los vídeos “unboxing” desvelados por el grupo.

Durante un tiempo llevé una sudadera de Muse, era de unas prendas favoritas. Me la regaló la discográfica que publicó su primer disco, la recibí vía MondoSonoro. Por aquel entonces era un firme defensor de su causa, aquel debut de los británicos me voló la cabeza. Sin embargo, pasear con mi sudadera azul con el logo del grupo en blanco bordado no me generaba muchas simpatías. De hecho, recuerdo como si fuera hoy mismo, la presentación de la banda en Barcelona. Iba convencido de lo que iba a ver, aunque no todos lo vivieron con esa misma intensidad que yo. A la salida del concierto, en una sala con el glamour de Bikini y con un aforo que ronda las mil personas, salí como en una nube; los globos gigantes que lanzaron al respetable en el momento de los bises me dejaron en estado de shock. Me cautivó como jugaban con la electricidad, los estribillos a toda velocidad, ese irremediable frenesí. Pero lo dicho, una vez en la calle, había disparidad de opiniones; muy simple, a Muse te los tenías que creer. Yo lo hice, a ciegas, sin valorar nada más que lo que oía. Incluso, les entrevisté varias veces, una de ellas estuve a solas con Matthew Bellamy, recuerdo que hablamos de astrología, de extraterrestres, sobre si la tierra giraba hacía un lado o hacía el otro.   

La popularidad del grupo fue subiendo, con cada disco, con cada gira, doblaban el número de fieles que iban a disfrutar de sus celebradas plegarias. El éxtasis llegó el día que tocaron en un Estadi Olimpic lleno hasta la bandera, ver la evolución de un grupo que has defendido a capa y a espada me llenó de orgullo, aunque en realidad, a mí no me tocara nada. En cierta manera, era como ver ganar la Champions League a tu equipo favorito.

No obstante, nunca tuvieron el beneplácito de la crítica especializada. Recuerdo que un año actuaron en el FIB, concretamente un viernes, al día siguiente el turno era para Radiohead. En algunos sectores se acusó a Muse de plagiarles. Había similitudes, eso es cierto, pero el tiempo demostró que había menos de las que presumíamos. En el viaje de vuelta a casa hubo una tensa discusión entre dos periodistas de reconocido prestigio, uno defendía a muerte a Muse, el otro se negaba a admitir lo evidente: eran una apisonadora.

Tengo que reconocer que ahora no pincho tan a menudo sus discos, pertenecen a una época, a un momento, pero les guardo el mismo respeto. Si suena una de sus canciones en un local, muevo la cabeza, los pies. Es inevitable no hacerlo. Como fue perder aquella sudadera que de tan desgastada por el uso, la utilizaba como abrigo para mis partidos de fútbol 7 de los lunes. Un día, no se porqué, se me olvidó en el campo y ya no la recuperé, algún fan oculto de la banda se la quedó. En el fondo, me dio pena, era un pequeño tesoro que me acompañó como objeto para provocar, para rebelarme. Ahora toca a ir al origen, a la verdad sobre Muse.